Aplicaciones
Los productos derivados de la sangre y del plasma son fundamentales en los cuidados de urgencia, los cuidados intensivos y el tratamiento de enfermedades crónicas. Se utilizan para tratar trastornos de coagulación, deficiencias inmunitarias y situaciones que requieren sustitución de volumen o terapias proteicas específicas. La gestión de la sangre garantiza un acceso fiable a terapias esenciales, manteniendo al mismo tiempo estrictos estándares de calidad y seguridad en todo el flujo de trabajo clínico.